- Y tú la mía.
Y era cierto. Los latidos de su corazón,sus músculos, todo lo que lo hacia humano resonaba en mi interior con la misma intensidad que antes lo había hecho en vida. en mi interior albergaba todo cuanto había de maravilloso en ser sobrenatural y en estar viva. Aquello era lo que significaba estar anclado, ser amado."
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